Estado de latencia: el regreso

He vuelto, o eso creo. ¿Cambiará de nombre? ¿Cambiaré de vida? ¿Me cansaré a los dos días? Sólo lo sabremos de una forma...

Nombre: Zuri Negrin
Lugar: Spain

En contínuo tránsito entre diferentes estados de ánimo y estados mentales, me he instalado con aparente comodidad en este estado de latencia... Un estado en el que la reflexión, las curiosidades, la cultura y un poco de todo se dan la mano... un estado tan variado como mi cerebro... tan real como el mundo...

sábado 7 de febrero de 2009

Cambio de hogar!!

Este blog se ha cambiado de sitio. Ahora puedes leerme en www.zurinegrin.com, www.zurinegrin.es

viernes 24 de octubre de 2008

Desplome

Caigo.
En picado.
Subversión hinchada.
Depresión anticipando los sucesos

para anormales
¿como yo?

No me drogo.
No lo necesito.

Oh, cordura,
vuelve a mí algún día...


Caigo.
Más de la cuenta y
tras tropezar
en la piedra reiterada
que nunca debió estar

en ese camino

en ningún camino.

Despistados los artistas.
Desangelados los pasos
que se quedan sin energía...

Caigo.
Como los índices bursátiles.

De manera inversamente
proporcional

a algo...

a todo...

Caigo y ya no me pregunto
ya no dudo.

Nunca.

Sólo caigo.
Y me dejo caer...

Regreso...?

Leo que la última vez que escribí por aquí fue el 11 de febrero. Hace mucho tiempo. Quizá demasiado, o quizá menos del que debería mantener. Pero hoy, no sé muy bien el motivo, me ha dado por volver a escribir por aquí. Realmente, salvo un cambio de trabajo, mi vida sigue más o menos igual. Sigo sin terminar la novela, sigo sin conseguir entrar a la Universidad (aún habiendo conseguido una plaza) y sigo en un estado bastante similar...

Por qué entonces recuperar el blog. No tengo ni idea. De hecho, es más que probable que nadie entre ya a este espacio, aparte de los pervertidos y degenerados que siguen llegando a aquel memorable post que estaba lleno de palabras clave interesadas y completamente fuera del tema real (si alguna vez hubo alguno) de este blog.

No sé si finalmente regreso o no. Pero por lo menos recuerdo que existo. Que vivo - o lo intento -, y que cada vez estoy más seguro de que el estado de latencia jamás me abandonará...

lunes 11 de febrero de 2008

75%

Vuelvo al mundo para confirmar que ya queda menos para intentar regresar del todo. La novela, causa de mi ausencia cibernética, está aproximadamente al 75%.

La primera mitad está prácticamente terminada. La segunda, en proceso.

¡Pronto más noticias!

martes 1 de enero de 2008

uno

Como si nada. Como si fuera normal desaparecer durante un par de mensualidades y regresar. En la resaca inexistente del nuevo bisiesto. Sin siesta. Sin vida terminantemente permitida en los vericuetos del melodrama. Como una comedia disparatada. Como un drama oscuro y lóbrego. Como tantas cosas, pero especialmente una: aburrimiento. El aburrimiento más feroz y sanguinario que se ceba con las cepas más virulentas de prosperidad y algarabía. No hay lugar para nadie. Para nada. Sólo queda un desierto árido. Seco. Vacío. Con tanta tristeza en su interior que, mientras lo contemplabas, una fría y meticulosa humedad se desprendió por tu mejilla. Fría humedad. Fría distancia. Frío. Sólo frío y desazón. Podría ser peor, te planteas. Podría ser muchísimo más deprimente. Podría estar en un antro apestoso rodeado de humo con el alma asfixiada y los oídos ahogados en reggaetón. Podría ser mucho peor. Pero soy humano. Así que me quejo con vicio y suspiro lentamente. Sólo es un día más. Sólo cierran las tiendas. Sólo dejan de editarse periódicos. Ayer tampoco limpiaron el metro. Suspira lentamente, pues en el fondo sabes que mañana... Mañana será otro día.

jueves 25 de octubre de 2007

No te vayas...

Intento no irme...
Pero alguien me está tirando de los pies
y noto como me va sumergiendo en una sustancia viscosa
apesta a sangre
apesta a mierda
y yo me voy sumergiendo en ella
me va cubriendo las piernas
el tronco y los brazos
la cara
y apenas puedo hacer otra cosa
que no sea pensar en mi absorción sublime...

Intento no irme...
pero no puedo parar de escribir *
no puedo salir de mi charca
de mi lodo sanguíneo
del plasma defectuoso
que me rodea.

Intento no irme...

(* mi novela)

martes 16 de octubre de 2007

La revolución sexual está llegando


(iPod) La Casa Azul Esta noche sólo cantan para mí (LASTFM)

Por fin ha llegado. Mi disco más esperado de los últimos tiempos. Guille Milkyway vuelve con su proyecto de La Casa Azul, pero vuelve con una fuerza, rotundidad y madurez inusitadas. Los temas de adelanto del nuevo disco, La Revolución Sexual, no sólo mejoran con creces y depuran el estilo propio del proyecto, con ese toque pop, bubblegum, electro y sunshine, sino que además ahora suena mucho más bailable, mucho más retro, mucho más sintético, industrial, con un toque japonés que me parece sublime. Como si definitivamente Guille se hubiera instalado, no ya cerca de Shibuya, sino en su pleno epicentro, cantándonos desde un extraño futuro.

Además, con este disco se revela un nuevo secreto. ¡Los componentes de la banda no son humanos! En realidad son androides que Guille ha programado para que sean la imagen pública de su banda. Quién lo hubiera imaginado. De dibujos animados a personajes pop y ahora, androides. Esperemos que el 3 de noviembre, fecha elegida para el lanzamiento del disco y su presentación en la Fnac de Callao, llegue pronto, porque yo no puedo esperar más a que llegue La Revolución Sexual...

Etiquetas: , , ,

lunes 15 de octubre de 2007

El Orfanato: Hype refrítico (spoilers)


Es bastante habitual la aparición de películas de las que todo el mundo habla antes de su estreno. Todo el mundo habla de lo buena que es, de lo impactante, de lo increíble que está su protagonista y lo estupendo que es todo. Lo que suele pasar en estos casos es que luego vas a ver la obra maestra del año, y te encuentras con un refrito bien elaborado en la forma, pero muy mejorable en el fondo. Y eso es lo que sucede con la ópera prima de Juan Antonio Bayona. Tiene buenas maneras y es indiscutible que tanto la fotografía como la música son excelentes, pero aparte de lo visual y formal, el resto de la película es tan previsible y está tan manido que resulta sonrojante y soporífero por momentos.

Podría contar decenas de películas a las que me recuerda El Orfanato. Al final de la escalera, Psicosis, Poltergeist, The Ring, Los Otros, y un largo etcétera. Podría decirse en un primer momento que es un homenaje, pero claro, un homenaje que dura la película entera que utiliza hasta el final todos y cada uno de los tópicos: niño que ve muertos y los dibuja, madre coraje que lucha contra las apariciones, casa tétrica y oscura, sonidos extraños, psicofonías, faros, apariciones en la playa, cadáveres, huesos, videntes,... ¿Les suena?

A todo esto tenemos que añadir un reparto increíblemente desaprovechado y mediocre. Belén Rueda, famosa presentadora de televisión y actriz de teleseries, que estaba correcta en Mar Adentro, y que en esta ocasión está, pues, correcta otra vez. La mitad de la película tiene la misma cara que la de Los Serrano. Luego mejora un poco, pero tampoco es la mejor interpretación de la historia. El resto del equipo actoral, pues apenas aparece. El marido, que es como si no estuviera, porque nunca vi un papel tan plano, la vieja de gafas enormes aparece y desaparece como de la nada y nunca entiendes realmente qué coño hacía ahí. Mención aparte para la médium en todo ese momento Poltergeist, en el que Charlotte Rampling está estupenda. Pero claro, ¡sólo aparece diez minutos de película!

Y bueno, el resto se basa en sustos absurdos basados en subir el volúmen de la música o del mueble en cuestión, falta de tensión, apariciones supuestamente fantasmales que no transmiten nada y un final tan azucarado y empalagoso que sonrojaría al propio James M. Barry. Pero para no desvelar más, simplemente añadir que, de nuevo, gracias a Telecinco estamos ante la película española más taquillera del año, la que todos adorarán, la que triunfará en los Goya, pero también la menos meritoria. Lo siento, pero no me lo trago.


El Orfanato
Juan Antonio Bayona
España, 2007. 100 minutos.

(nota)
* * * * * * * * * *

(+) Que lo meramente formal, por lo menos, está bien hecho.
(-) Que se olvida rápidamente. Sin ella estábamos igual.

Etiquetas: , ,