Carlos Magno
Carlos Magno siempre ha soñado con llegar a ser alguien importante, pero ya partía con una tara importante. Su nombre. Cómo puede alguien querer llegar a ser algo en el mundo cuando se llama prácticamente igual que un personaje histórico, pero de una manera tan original como Los Sinsón (visto realmente en un restaurante underground) o Nicasso (homenaje al gran Carlos Pazos). Pobre Carlos Magno, ahí rotulado en los carteles, como si fuera una errata de algún francés ignorante, pasando a la historia por ser un falso, una copia, una errata cutre.Carlos Magno está deprimido, pero quiero ayudarle. Quiero que el pobre Carlos pueda conseguir un trabajo, pueda lograr su sueño y llegue a ser alguien. Carlos Magno quiere ser emperador, que es algo que yo respeto mucho porque es una profesión tan legal como otra cualquiera. No sé, barrendero, limpiabotas, ingeniero,… Pero Carlos no es tonto. Carlos no se conforma con un trabajo mileurista. Carlos es tan inteligente y sagaz, que está deseando hacerse con el poder y convertirse en el mayor de los emperadores del siglo XXI. Por eso quiere viajar a Estados Unidos y presentarse a las elecciones. Según él, mucho más fácil que formar un ejército y esas cosas. Hoy en día es muy simple conseguir ganar unas elecciones americanas, le dije yo. Y no me equivoco. Si hasta Arnold Terminator (no sé escribir su apellido) es gobernador…
Así que nuestro amigo Carlos Magno ha abandonado su casa en el pirineo francés y se ha ido al estado de Oklahoma. Que por alguno habrá que empezar. Yo, como soy sensible y cariñoso, le deseo a Carlos la mejor de las suertes en su proyecto y espero que cumpla su sueño. Ojalá pronto estemos bajo su tiranía y su poder.
Etiquetas: aburrimiento

2 comentarios:
Ni yo mismo tengo idea de por qué he escrito esta paranoia... jajaja
hijo, se te ha ido la pinza
vaya post más cutre
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