Estado de latencia: el regreso

He vuelto, o eso creo. ¿Cambiará de nombre? ¿Cambiaré de vida? ¿Me cansaré a los dos días? Sólo lo sabremos de una forma...

Nombre: Zuri Negrin
Lugar: Spain

En contínuo tránsito entre diferentes estados de ánimo y estados mentales, me he instalado con aparente comodidad en este estado de latencia... Un estado en el que la reflexión, las curiosidades, la cultura y un poco de todo se dan la mano... un estado tan variado como mi cerebro... tan real como el mundo...

domingo 2 de septiembre de 2007

Saturday night (nananana...)

Vayamos a un sábado noche cualquiera. Quien dice cualquiera, dice que fue exactamente anoche. Quien dice anoche, dice hasta hace unas horas. Los protagonistas de esta historia son dos peruanas (cuyos nombres en clave son Aitana y Cleo), y un canario al que llamaremos Marc.

Vayamos a la Plaza de Tirso de Molina, es decir, mi plaza. En una terraza. Alrededor, miles de turistas tomando cerveza. Doce de la noche, y algunos niños sin camiseta o sin pantalón vagan por la calle. Mucha gente se prepara para ir de fiesta. Los camareros miran con cara de "se quieren ir de una puta vez", pero no importa porque es una noche que apenas comienza.

Vayamos ahora a la Gran Vía. Miles de personas van de un lado para otro. Podrían estar desorientados, o no, pero uno de ellos llama a Aitana y a Cloe la atención. Llevaba una camiseta de Alan García (presidente de Perú), con una foto de un señor trajeado (la misma foto de la derecha). Marc, ante su ignorancia sobre Perú, pregunta para descubrir que, efectivamente, se trataba del susodicho presidente.

Vayamos ahora a la puerta del Nasti, en la calle San Vicente Ferrer, en Malasaña. Aitana quiere entrar, pero parece que está desierto. Para comprobarlo, pregunta en la entrada con una enorme sonrisa en la cara si puede entrar para ver el ambiente. Algo así como: ¿Me dejas ver si hay gente, porque si no hay gente no vamos a pagar los diez euros de la entrada? No. Aún no había gente.

Vayamos entonces a La Vía Láctea, antaño templo pop alternativo, hoy en día, templo de pijos y rubias oxigenadas, así como alguna que otra persona normal. Allí entra en escena un nuevo personaje al que llamaremos Lisa. Lisa es extranjera, rubia y se parece a Drew Barrymore, si Drew pesara veinte kilos más. Lisa se acerca a nuestro trío protagonista y les pregunta si lo pasan bien. Así de repente. También pregunta sus nombres. En ese momento, el trío, que evidentemente somos yo y dos amigas (para quien no se hubiera percatado), decide modificar sus nombres. Yo me pido Marc, que siempre he querido llamarme Marc. Finalmente, y tambaleándose, Lisa se va. Nosotros nos quedamos buscando nombres durante media hora.

Vayamos ahora a cuando salimos de La Vía Láctea y Cloe se mete por unos tubos anaranjados de una obra. "Siempre soñé hacer esto". Esta mañana Cloe tacharía un nuevo propósito de su lista, en la que también figura visitar un antiguo hospital para tuberculosos en Suiza.

Vayamos al Nasti de nuevo. Ahora se ve movimiento por fuera, y Aitana obvia preguntar, lo cual Cloe y Marc agradecen. Acceden al interior, previo pago de diez euros. El ambiente dentro es un poco decadente, y la música no acompaña, así que nos ponemos a beber, que es lo mejor que podemos hacer. Al pedir, Aitana se choca con un chico que resulta conocerla de antes. Su amigo obeso se acercaría una hora más tarde a Aitana y a mí y nos diría que fuéramos a bailar con él. Sí, decandente y lleno de plastas. En realidad, el ambiente del Nasti se resumía en: desesperados por follar a toda costa, desesperadas por follar a toda costa, un grupo de tarados que bailaban como si fueran empastillados (he dicho como si fueran, que la gente que va a estos sitios es muy sana), un negro que no paraba de tocar a todas las chicas que veía, gente que iba simplemente a que viéramos lo moderna que es, y claro, estaba él. No recuerdo su nombre, porque era muy raro, así que le llamaremos el islandés.

Vayamos pues al islandés acercándose contínuamente a Aitana y a mí. Cloe estaba perdida. Las conversaciones eran algo similar a esto:

islandés: Hola
Marc: Hola
islandés: ¿Cómo te llamas?
Marc: (pausa para recordar el nuevo nombre) Este... Marc. Me llamo Marc.
islandés: yo me llamo el islandés
Marc: ¿Cómo? (Ya dije que el nombre era rarísimo)
islandés: el islandés
Marc pasa de él bastante, pero él sigue...
islandés: ¿De dónde eres?
Marc: De Tenerife
islandés: ¡Oh! Teneriffa. Me encanta Teneriffa. Estuve hace un mes. Muy buenas calamaros y ron.
Marc: Sí, es lo mejor que tenemos.
islandés: Había un ron muy bueno... (Saca su móvil y busca un sms donde aparece una conocida marca de ron canaria y me señala el nombre). ¡Guajiro! ¡Muy bueno!

En este momento Marc está deseando que el islandés se vaya. Pero no lo hace. Entre otras cosas porque llegados a este punto hace su reaparición estelar Lisa (Drew) cayendo como un saco de papas en medio de la pista. Sí, estaba un poco ciega. Evidentemente no pude evitar la risa. Luego Prodigy. Luego nos vamos.

Vayamos al metro. A las seis de la mañana. Colándonos sin pagar. "Tenemos el abono transporte, pero no nos apetece sacarlo", decían mis amigas. Dos trenes pasan de largo. La gente aplaude. Un mexicano le intenta abrochar un botón a una negra con aspecto de puta. La negra le pega. Mucha gente grita. Quiero irme a casa. Demasiadas emociones.

No salgo más... en una temporada.

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3 comentarios:

Anonymous awjana ha dicho...

vaya nochecita...
y yo en casa viendo "la noria". que triste...

besos!

12:19 AM  
Anonymous D ha dicho...

Pues a mí no me importaría estar un rato interactuando en un sitio lleno de desesperadas por follar a toda costa.

4:19 PM  
Blogger Zuri Negrin ha dicho...

Dije desesperadOs, en masculino. jejeje

4:24 PM  

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